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Sueloscor. Pedir presupuesto

Cambiar el suelo sin obra en Córdoba, sin levantar el antiguo

Casi todo el mundo que quiere cambiar el suelo da por hecho lo mismo: martillo, escombro, contenedor en la puerta y una semana sin poder usar la casa. En la mayoría de las viviendas de Córdoba no hace falta nada de eso. El suelo nuevo se instala encima del que ya está.

Qué quiere decir cambiar el suelo sin obra

Quiere decir que no se pica. El suelo actual se queda donde está y hace de soporte, y encima va una lámina y el suelo nuevo, instalado en flotante: las lamas encajan entre sí, no van pegadas ni clavadas, y todo el perímetro lleva una junta de dilatación que después tapa el rodapié.

No es un apaño. Es la forma normal de instalar un suelo flotante, y el hecho de que debajo haya terrazo en vez de una solera recién hecha no cambia el resultado mientras el soporte esté firme y a nivel.

Cuándo se puede instalar encima

En la práctica, casi siempre. Las casas de Córdoba de los años setenta a noventa suelen tener terrazo o cerámica bien asentados, que es un soporte mejor que muchas soleras nuevas. Hacen falta tres cosas:

  • Que esté firme, sin piezas que suenen huecas al golpearlas.
  • Que esté seco, sin humedad que suba por capilaridad.
  • Que esté a nivel, con menos de tres milímetros de desnivel por metro.

Ese último número es el que más se pasa por alto, y es el que decide si hace falta una capa niveladora antes de instalar. Las tres comprobaciones se pueden hacer en casa antes de que vaya nadie, y están explicadas una a una en poner suelo encima del terrazo.

Cuándo sí hay que levantar el suelo antiguo

Hay tres casos en los que no compensa instalar encima, y es mejor decirlo antes que descubrirlo a mitad del trabajo:

  1. Humedad por capilaridad. Si el soporte tiene humedad, un suelo nuevo encima la tapa pero no la quita, y acaba pagándolo el material.
  2. Piezas sueltas o desprendidas. Un terrazo que se mueve transmite ese movimiento al suelo nuevo, y lo que se oye al pisar son las juntas.
  3. Falta de altura. En viviendas donde ya se instaló un suelo encima de otro, subir un centímetro más puede dejar puertas o umbrales imposibles.

Qué suelos valen para poner encima

Los tres que instalamos van bien en flotante sobre el suelo existente, y la elección depende más de la estancia que de la técnica.

El suelo laminado es el que más se pone así: sale más económico, se instala rápido y en clase AC4 aguanta perfectamente el paso de una casa con niños o con perros. Para cocinas, baños y lavaderos ponemos suelo vinílico, que es plástico y no se hincha aunque se quede un charco. Y si lo que quieres es madera de verdad, la tarima multicapa también se instala flotante encima del terrazo.

Lo que te ahorras al no picar

La diferencia no es solo de comodidad, también de dinero. Al no levantar el suelo antiguo desaparecen del presupuesto el pico y la mano de obra de la demolición, el contenedor y su tasa, el transporte del escombro al punto limpio y los días de obra que eso suma. Además se evita el polvo fino de la demolición, que se mete en toda la casa y tarda semanas en irse.

Cuánto cambia eso el total depende de la vivienda, y en qué encarece instalar un suelo está el desglose de por qué dos presupuestos pueden parecerse tan poco.

Los tres detalles que hay que resolver

Instalar sin obra es sencillo, pero tiene tres remates que separan un trabajo bien hecho de uno que da problemas al año:

  • Las puertas. Si el suelo sube un centímetro, casi todas rozan. Se descuelgan, se rebajan por abajo y se vuelven a colgar.
  • La junta de dilatación. Diez milímetros en todo el perímetro, incluidas las jambas y las tuberías. Un suelo instalado a tope contra la pared se abomba en cuanto llega el calor.
  • Los encuentros. Con la cerámica que se queda, con una escalera o con un umbral hace falta un perfil de remate, y ahí es donde se nota si alguien ha medido antes de empezar.

Cómo lo comprobamos en la visita

Vamos a ver la casa con una regla larga y un nivel. Se mira el desnivel estancia por estancia, se golpean las zonas sospechosas para oír si hay piezas huecas, se revisan los rodapiés y las puertas, y se mide de verdad, sin estimar por planos.

Con eso salimos sabiendo si tu suelo admite instalación encima, dónde hará falta niveladora y cuántas puertas hay que rebajar. Y el presupuesto que te damos después ya lleva todo eso dentro, que es la única forma de que sea un precio cerrado y no una previsión.

Qué incluye el precio

  • Comprobación previa del suelo actual con regla y nivel, antes de dar precio
  • Protección de la vivienda y retirada de los muebles de cada estancia
  • Capa niveladora solo en las zonas que la necesiten, dicha antes y no después
  • Lámina aislante y junta de dilatación en todo el perímetro
  • Rodapié nuevo, que es lo que tapa la junta y remata el trabajo
  • Rebaje de las puertas que rocen al subir el nivel del suelo
  • Retirada del embalaje al terminar, sin contenedor en la puerta

De qué depende el precio

  • Los metros y el número de estancias, porque cada una lleva sus remates
  • El material que elijas, que es la mitad larga del presupuesto
  • Si el soporte está a nivel o hay que pasar capa autonivelante
  • Cuántas puertas hay que rebajar y cómo se rematan los umbrales
  • El rodapié, y si hay que encontrarse con piedra, cerámica o una escalera

Por eso no damos un precio por teléfono sin ver la casa: saldría un número que luego habría que corregir, y eso no le sirve a nadie.

Preguntas frecuentes

¿De verdad se puede poner un suelo encima del terrazo?

Sí, y en Córdoba es lo que hacemos en la mayoría de las casas. El terrazo y la cerámica antiguos suelen ser un soporte firme y seco, que es justo lo que pide una instalación flotante. Lo que hay que mirar no es la edad del suelo, sino que no tenga piezas sueltas, humedad ni desniveles grandes.

¿Cuánto sube el suelo de la casa?

Entre ocho y once milímetros contando la lámina, según el grosor de la lama que elijas. Es poco para el ojo y suficiente para que roce alguna puerta, así que las rebajamos nosotros. Los enchufes y las jambas casi nunca hay que tocarlos.

¿Se puede seguir viviendo en la casa mientras tanto?

Sí. Se trabaja por estancias, y la que se termina por la tarde ya se pisa esa misma noche. Esa es la ventaja de no levantar el suelo: no hay polvo de martillo, ni escombro en el pasillo, ni una casa entera inutilizada durante días.

¿Y si mi suelo no sirve para instalar encima?

Te lo decimos en la visita, antes de que haya ningún compromiso. A veces se resuelve con una capa autonivelante y se instala igual al día siguiente. Cuando de verdad hay que levantarlo, lo normal es que sea por humedad o por piezas huecas, y entonces conviene saberlo antes de firmar nada.

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