Cuánto cuesta instalar suelo o tarima flotante en Córdoba
Un suelo no se cobra por metro cuadrado a secas, aunque así sea como se compara. Lo que hace que dos presupuestos del mismo piso se lleven cientos de euros no suele ser el precio del material: es lo que hay debajo y lo que incluye cada uno.
La mitad es el material
El material es aproximadamente la mitad de lo que pagas, y ahí las diferencias son enormes: un laminado AC3 básico y un multicapa de roble no se parecen en nada, ni en precio ni en cuánto duran.
Es la parte que puedes decidir tú, y donde conviene mirar dos datos concretos: la clase AC en laminado, y el grosor de la capa de uso en vinílico. Un presupuesto que no los diga está escondiendo justo lo que hay que comparar. En la página de suelo laminado está explicado qué clase AC pedir según la estancia, y en la de parquet, qué cambia cuando la capa de arriba es madera de verdad.
Cuánto cuesta la tarima flotante colocada o instalada
Es la consulta que más llega, y merece una respuesta franca: el precio de la tarima flotante colocada no es el de un producto, son dos partidas sumadas, y la primera varía más que la segunda. Colocada o instalada es lo mismo: material y mano de obra juntos, que es lo único que sirve para comparar.
Empieza por ahí, porque el primer malentendido es el nombre. En Córdoba se llama tarima flotante tanto al laminado como a la tarima de madera, y entre esos dos materiales hay una diferencia de precio grande. Flotante es la forma de instalar, no el material: las lamas encajan entre sí y no van pegadas al soporte. Si estás pidiendo presupuestos, lo primero es saber cuál de los dos te están presupuestando. Lo tienes comparado en tarima flotante o parquet.
Con el material decidido, el precio colocado se compone así:
- El material, que es en torno a la mitad y es donde está casi toda la horquilla. Dentro del laminado, la clase AC marca la diferencia. Dentro de la madera, la marcan la especie y el grosor de la capa noble.
- La lámina y el perimetral, que van debajo y casi nunca aparecen desglosados, pero se pagan.
- La mano de obra por estancia, que no escala con los metros sino con los remates: una habitación cuadrada y vacía se hace en una mañana, un pasillo con cuatro puertas lleva lo mismo con la mitad de metros.
- El rodapié y los remates, contra cerámica, piedra o umbrales.
- Lo que hay debajo, que es la partida que de verdad mueve el total y la que se explica en el apartado siguiente.
Por eso el precio por metro que se da por teléfono casi siempre se queda corto: cubre la segunda mitad de la lista y no la primera ni la última.
Qué necesitamos para darte el precio de tu tarima flotante
Un precio de tarima flotante en Córdoba que no se mueva a mitad de obra sale de cuatro datos, y los cuatro se pueden tener antes de la visita:
- Los metros y las estancias, aunque sean aproximados. Con un plano del piso o las medidas de cada habitación basta para empezar.
- Qué hay ahora en el suelo: terrazo, cerámica, un laminado viejo o moqueta, y si está firme o hay piezas que suenan huecas al pisar.
- Qué material tienes en mente: laminado, tarima de madera o vinílico, y si ya has visto un modelo, cuál.
- Cuántas puertas y umbrales hay, porque cada puerta es un rebaje y cada umbral, un remate.
Con eso, la visita sirve para confirmar el soporte con una regla y cerrar el número, no para empezar de cero. Si nos lo cuentas en el mensaje del formulario de esta página, llegamos con el presupuesto medio hecho.
La otra mitad es lo que hay debajo
Aquí es donde se van los presupuestos, y donde una visita de veinte minutos vale más que cualquier calculadora:
- Si el suelo actual sirve, se instala encima. Sin escombro, sin contenedor, sin dos días de obra sucia. Es lo que contamos en cambiar el suelo sin obra, con los soportes que lo admiten y los que no.
- Si hay que levantarlo, aparecen la retirada, el transporte al punto limpio y el tiempo. Es la partida que más cambia el total.
- Si el soporte está desnivelado, hay que pasar autonivelante y esperar a que cure. Un día más y material.
Por eso no damos precios por teléfono. Un número dicho a ciegas se acaba corrigiendo, y corregir un presupuesto al alza a mitad de obra es la peor manera de empezar.
Lo que suele quedarse fuera
Tres partidas aparecen a mitad de obra en muchos presupuestos, y son siempre las mismas:
- El rebaje de las puertas. El suelo nuevo sube un centímetro y las puertas rozan. Hay que desmontarlas, cortarlas y volver a montarlas.
- La retirada del escombro. Se factura al terminar, cuando ya está hecho.
- La capa niveladora. Se descubre el primer día y se presenta como un imprevisto, aunque fuera previsible con una regla.
En nuestro presupuesto o van incluidas o van escritas con su importe. Lo que no hacemos es dejarlas sin mencionar para que el número de arriba parezca más bajo.
Cómo comparar dos presupuestos
Pon los dos al lado y busca estas cinco cosas. Si falta alguna, pregúntala antes de decidir:
- La clase AC o el grosor de capa de uso, según el material.
- Si incluye o no la retirada del suelo antiguo y el escombro.
- Si contempla nivelación, y qué pasa si hace falta.
- Si el rodapié y los remates están dentro.
- Si el precio es cerrado o “estimado”.
Casi siempre, el presupuesto que parece más caro es el que ya ha contado todo.
De qué depende el precio
- Los metros cuadrados y cuántas estancias son, porque cada estancia tiene su remate
- El material y su calidad, que es la mitad del presupuesto
- Si hay que retirar el suelo antiguo y llevárselo al punto limpio
- Si el soporte necesita capa niveladora antes de instalar
- El rodapié elegido y los remates contra cerámica, piedra o umbrales
- El rebaje de puertas, que casi siempre hace falta y casi nunca se presupuesta
Por eso no damos un precio por teléfono sin ver la casa: saldría un número que luego habría que corregir, y eso no le sirve a nadie.
Preguntas frecuentes
¿Por qué no dais un precio por metro por teléfono?
Porque saldría un número que luego habría que corregir. En el mismo piso, instalar sobre el terrazo existente o levantarlo puede cambiar el presupuesto casi a la mitad, y eso no se sabe sin ver el suelo con una regla en la mano. Preferimos ir, mirarlo y dar un precio que no se mueva.
¿El precio de la tarima flotante colocada incluye el material?
En el nuestro sí, y va desglosado. Cuando veas un precio de tarima flotante colocada muy por debajo del resto, mira si el número es solo la mano de obra. Es la confusión más habitual al comparar, porque en tarima el material pesa la mitad del total y cambia mucho de una gama a otra.
¿Qué suele quedarse fuera en otros presupuestos?
Tres cosas, casi siempre las mismas. El rebaje de las puertas, que hace falta en cuanto el suelo sube un centímetro. La retirada del escombro, que se cobra aparte al acabar. Y la capa niveladora, que aparece el primer día de obra como un imprevisto. En el nuestro van dentro o van dichas.
¿Sale más barato comprar yo el material?
A veces sí y a veces sale caro. Si compras poco material y falta, la partida nueva puede no coincidir en tono. Y si el material no es adecuado para la estancia, el problema es tuyo y no hay garantía que valga. Podemos instalar material tuyo, pero te decimos antes si nos parece buena idea.
¿Hay que pagar algo por la visita y el presupuesto?
No. La visita y el presupuesto por escrito son gratis y sin compromiso. Vamos, medimos, miramos qué hay debajo y te damos el precio cerrado. Si no te encaja, no pasa nada.