Instalación de suelo laminado en Córdoba
El suelo laminado es lo que más se instala en Córdoba, y por buenas razones: se pone en un día por estancia, cuesta la mitad que la madera y hoy imita a la madera lo bastante bien como para que haya que agacharse a mirarlo.
Cómo es la instalación
Se instala flotante: las lamas encajan entre sí y no van pegadas ni clavadas al suelo. Debajo va una lámina que aísla del ruido y absorbe las irregularidades pequeñas. Todo el perímetro lleva una junta de dilatación de unos diez milímetros que después tapa el rodapié, porque la madera trabaja con la temperatura y sin esa junta el suelo se abomba en verano.
Ese detalle, la junta, es donde se ve si un suelo lo ha puesto un profesional. Un laminado que se levanta por el centro casi siempre es un suelo instalado a tope contra la pared.
Encima del suelo que ya tienes
En la mayoría de las casas de Córdoba hay terrazo o cerámica de los años setenta a noventa, y casi siempre está en condiciones de recibir el laminado encima. Eso cambia mucho el presupuesto: sin retirada no hay contenedor, ni escombro, ni dos días de obra sucia.
Lo comprobamos en la visita con un nivel largo y una regla. Solo hace falta levantarlo cuando hay piezas sueltas que suenan huecas, humedad por capilaridad, o el desnivel pasa de tres milímetros por metro. En ese último caso se pasa una capa autonivelante y se instala al día siguiente.
Esto es lo que se conoce como cambiar el suelo sin obra, y ahí está contado con detalle qué soportes lo admiten y cuáles no.
Qué clase de uso elegir
La clase AC mide cuánto aguanta la capa de desgaste. Es el único número que de verdad importa al comparar presupuestos:
- AC3: dormitorios y salones de una vivienda con uso normal.
- AC4: lo que ponemos por defecto. Si hay niños, perros o el salón es paso obligado, la diferencia de precio se recupera en durabilidad.
- AC5: pensado para locales comerciales. En una casa es pagar de más.
Desconfía de un presupuesto que no diga la clase AC. Es la forma más fácil de que dos precios parezcan iguales cuando no lo son. Si estás comparando presupuestos ahora mismo, en cuánto cuesta instalar un suelo está desglosado qué partidas lleva dentro un precio de tarima flotante colocada y cuáles se suelen dejar fuera.
Qué mirar en una oferta de suelo laminado
Cuando alguien busca una oferta de suelo laminado casi nunca busca lo más barato: busca no pagar de más. Y en este oficio la diferencia entre dos ofertas del mismo piso no suele estar en el precio del metro, sino en lo que cada una da por supuesto.
Estas son las cinco partidas que aparecen o desaparecen según quién haga el presupuesto, y las que explican casi toda la diferencia:
- La lámina aislante. No es un extra: es lo que evita que el suelo suene a tambor. Una oferta que no la nombra, o no la lleva, o la lleva de la más fina.
- El rodapié y sus remates. Cortarlo y ajustarlo a las esquinas, y rematar contra cerámica, piedra o los umbrales de las puertas, es trabajo de horas.
- El rebaje de las puertas. El suelo nuevo sube alrededor de un centímetro y las puertas rozan. Hace falta en casi todas las casas y casi nunca viene en el número de arriba.
- La retirada del suelo antiguo y el escombro, si hace falta levantarlo.
- La nivelación, si el soporte la pide. Es la que suele aparecer el primer día de obra presentada como un imprevisto.
Y encima de todo eso, la clase AC, que es de lo que hablábamos arriba: dos ofertas con el mismo precio y distinta clase de uso no son la misma oferta.
Nuestro presupuesto es cerrado y por escrito: o esas cinco partidas van dentro, o van escritas con su importe al lado. Lo que no hacemos es callarlas para que el número de arriba parezca más bajo, porque el precio final acaba siendo el mismo y el disgusto se lo lleva el cliente a mitad de obra. La visita y el presupuesto no cuestan nada, así que la forma más rápida de saber si una oferta es buena es ponerla al lado de la nuestra.
Cuánto se tarda
Una habitación se hace en una mañana. Un piso de noventa metros suele quedar en dos o tres días contando rodapié y remates. Se trabaja por estancias, así que puedes seguir viviendo en la casa: al acabar el día, la habitación terminada ya se pisa.
Lo que alarga el trabajo no son los metros, es la retirada del suelo antiguo y la nivelación cuando hace falta.
Qué incluye el precio
- Retirada de los muebles de la estancia y protección de lo que se queda
- Lámina aislante y perimetral, que evita que el suelo suene hueco
- Instalación flotante con junta de dilatación en todo el perímetro
- Rodapié a juego, cortado y ajustado a las esquinas
- Rebaje de las puertas si el suelo nuevo sube el nivel
- Retirada del embalaje y del escombro al terminar
De qué depende el precio
- Los metros cuadrados y la forma de las estancias, porque una habitación estrecha desperdicia más material
- La clase de uso que necesites, AC3 para dormitorios o AC4 si hay perros y niños
- Si hay que levantar el suelo antiguo y llevárselo, o se puede instalar encima
- El estado del suelo actual, que puede necesitar una capa niveladora
- El rodapié que elijas y si hay que rematar contra piedra o cerámica
Por eso no damos un precio por teléfono sin ver la casa: saldría un número que luego habría que corregir, y eso no le sirve a nadie.
Preguntas frecuentes
¿Se puede poner el laminado encima del terrazo?
Sí, y es lo habitual. Si el terrazo está firme, seco y sin desniveles de más de tres milímetros por metro, el laminado va encima sin problema. Te ahorras el escombro, dos días de obra y el dinero de la retirada. Solo se levanta cuando hay piezas sueltas o humedad.
¿Qué diferencia hay entre AC3, AC4 y AC5?
Es la resistencia al desgaste. AC3 vale para dormitorios y salones de una vivienda normal. AC4 es lo razonable si hay niños, perros o mucho paso, y es lo que ponemos por defecto. AC5 está pensado para locales comerciales y en una casa rara vez compensa el sobreprecio.
¿Cuánto sube el suelo?
Entre ocho y once milímetros contando la lámina, según el grosor de la lama. Es suficiente para que roce alguna puerta, así que las rebajamos nosotros. Lo que casi nunca hay que tocar es la altura de los enchufes ni las jambas.
¿El laminado aguanta el agua de una fregona?
El de gama normal aguanta la humedad del día a día si se friega escurriendo bien la fregona, pero no un charco olvidado ni una fuga. Para cocinas y baños recomendamos vinílico, que es impermeable de verdad.